mayo 2003

  • Un dos tres por mi

    Se acerca, ya lo vio, no te muevas –pensé-, sin embargo parecía que sabía perfecto dónde estaba. Le dio la vuelta, se aproximó, la oscuridad no fue inconveniente para que llegara a él por medio del instinto. De pronto se movió y salió corriendo, sin embargo su rapidez no fue suficiente: ¡Undostres por David que…

  • Semana Santa 2003